Fabián Flores es el nuevo presidente de la Comunidad Regional Punilla

El jefe comunal de Mayú Sumaj sucederá a Fabricio Díaz en la presidencia de la institución política regional.
El jefe comunal de Mayú Sumaj sucederá a Fabricio Díaz en la presidencia de la institución política regional.

La elección de Fabián Flores como presidente de la Comunidad Regional Punilla dejó mucho más que un simple recambio institucional. El jefe comunal de Mayú Sumaj asumirá la conducción del organismo en reemplazo de Fabricio Díaz, quien cerró su ciclo para incorporarse al gobierno de Martín Llaryora como secretario de Infraestructura del Ministerio de Cooperativas y Mutuales. Pero detrás de la formalidad democrática y del respaldo mayoritario que consagró a Flores, quedó expuesta una interna peronista que todavía está lejos de resolverse.

La postergación inicial de la asamblea ya había dejado señales de que la sucesión no sería sencilla. Oficialmente se habló de viajes y ausencias, aunque en los corrillos políticos de Punilla nadie dudaba de que el verdadero motivo era la falta de acuerdos.

La Comunidad Regional maneja resortes demasiado sensibles: obras públicas, fondos provinciales, programas ambientales y articulación política directa con la Provincia. No se trata de un cargo simbólico.

Además, el organismo tiene como propósito central fortalecer la eficiencia administrativa y mejorar la planificación estratégica del departamento, coordinando políticas comunes entre municipios y comunas del principal corredor turístico de la provincia de Córdoba. Esa función le otorga un peso político importante dentro del esquema institucional del interior provincial.

El gran derrotado

En ese escenario, el gran derrotado fue Raúl Cardinali. El intendente de Cosquín nunca ocultó su aspiración de quedarse con la presidencia aprovechando la salida de Díaz.

El intendente de Cosquín se quedó con las ganas de presidir la Comunidad Regional de Punilla- Amagó con irse.

El mandatario de la Capital del Folklore y cabecera del departamento consideraba que tenía legitimidad política y peso institucional suficiente para conducir el organismo. Sin embargo, el armado impulsado por dirigentes territoriales conocedores del paño terminó inclinando la balanza en favor de Flores.

Antes de la pulseada, Cardinali había elegido confrontar. Sus declaraciones públicas desde distintas tribunas dejaron entrever algo más profundo que una simple disconformidad con el actual estado de cosas. Cuestionó la estructura administrativa de la Comunidad Regional, criticó gastos en asesores, empleados y alquileres, y puso sobre la mesa una amenaza política de alto voltaje: la posibilidad de que Cosquín siga el camino de Villa Carlos Paz y se retire del esquema regional para avanzar en acuerdos propios con otros municipios.

El mensaje de la compulsa de esta tarde fue claro. Cardinali no solo perdió una elección; también dejó planteada una disputa sobre el sentido mismo de la Comunidad Regional y sobre quién debe administrar el poder territorial en Punilla. La llegada de Flores garantiza continuidad para el esquema político actual, pero también abre un período de tensión donde la unidad del peronismo impresiona como demasiado frágil.

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