
El Frente de Sindicatos Unidos, que nuclea a más de 80 organizaciones gremiales de todo el país, lanzó un plan de lucha federal contra la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional y que comenzará a debatirse en el marco de las sesiones extraordinarias del Congreso, previstas desde el lunes 2 de febrero. El espacio está integrado por sindicatos de peso como la UOM, ATE, Aceiteros y Aeronáuticos, además de sectores de la CGT y de ambas CTA.
Según informó la Unión Obrera Metalúrgica, la primera movilización en el interior del país tendrá lugar en la ciudad de Córdoba, donde está prevista una marcha para el jueves 5 de febrero. En ese contexto, los gremios también reclamarán al gobernador Martín Llaryora que adopte una postura más crítica frente a la iniciativa oficialista.
Segunda parada, Rosario
La semana siguiente, el plan de lucha continuará en Rosario, con una jornada de protesta y concentración fijada para el lunes 10 de febrero. El objetivo central de estas acciones es manifestar el rechazo directo a la denominada Ley de Modernización Laboral, ante la posibilidad de que el proyecto sea aprobado en el Senado.
Las movilizaciones buscan presionar a los gobernadores antes o durante el debate legislativo para evitar que la reforma sea tratada en sesiones extraordinarias y trasladar la discusión al período ordinario, donde podrían presentarse contraproyectos.
Los sindicatos consideran que la reforma implica un “ataque a los derechos adquiridos y una precarización de las condiciones de trabajo”. En un comunicado, señalaron: “El futuro del trabajo se decide con los trabajadores”, y ratificaron el inicio de un Plan Nacional de Lucha contra lo que definieron como una reforma laboral regresiva.









