
El legislador por Punilla, Walter Gispert (FC), presentó un pedido de informes en la Legislatura para que el Poder Ejecutivo provincial y el Banco de la Provincia de Córdoba detallen si evalúan cerrar o reducir sucursales y cajeros automáticos en el interior. La iniciativa surgió tras versiones que advierten sobre una posible retracción territorial de la entidad.
Gispert subrayó el rol estratégico del banco en pequeñas y medianas localidades.
“El ordenamiento del gasto público no puede traducirse en menos servicios para los cordobeses. Si hay que optimizar recursos, debe hacerse reduciendo gastos superfluos y no retirando herramientas fundamentales para la comunidad”, afirmó Gispert.
El proyecto también solicita precisiones sobre el plan estratégico y las políticas de digitalización previstas para los próximos 24 meses.
La preocupación crece en el valle de Punilla. En Tanti, el municipio cede el local de la sucursal y afronta gastos operativos, pero la entidad habría ofrecido dejar solo un cajero automático con un costo mensual de 1.700 dólares a cargo de la comuna.
Intendentes, preocupados
El intendente de Huerta Grande, Germán Corazza, confirmó que la comunicación fue informal. “Nos juntamos con los intendentes del Centro de Punilla porque el Banco Córdoba dispuso que todos los cajeros están dando pérdida y quieren retirarlos a partir del 1 de marzo”, sostuvo. Advirtió que la medida afectaría a Villa Giardino, Huerta Grande y Valle Hermoso: “Al sacar los cajeros hace retroceder la economía”.
Por su parte, el intendente de La Falda, Javier Dieminger, expresó su inquietud ante la posibilidad de que en fines de semana largos la ciudad quede sin efectivo. Los jefes comunales anticiparon un reclamo conjunto.






