
La Municipalidad de La Falda avanza en la declaración de la Casa Miramontes como patrimonio cultural de interés arquitectónico, ambiental y social, con el objetivo de preservar una obra considerada de valor nacional e internacional.
La vivienda fue construida a comienzos de 1940 por el reconocido arquitecto Wladimiro Acosta, a pedido del francés Juan Jam, impulsor de las Academias Pitman en Buenos Aires. Ubicada en el Valle de Punilla, la casa se destaca por su diseño innovador y su integración con el entorno serrano.
Especialistas en patrimonio, como el arquitecto Fabio Grementieri, destacaque la Casa Miramontes integra un selecto grupo de residencias del Movimiento Moderno argentino con reconocimiento internacional, junto a obras emblemáticas como la Casa Curutchet.
Uno de los aspectos más relevantes de la propiedad es su diseño basado en el sistema Helios, desarrollado por Acosta, que propone una arquitectura bioclimática adaptada a la orientación solar y las condiciones del entorno.
Se trata de una de las pocas experiencias de este tipo en el país y la única emplazada en un entorno natural de baja densidad urbana.
Resguardar la identidad
Actualmente deshabitada pero en buen estado de conservación, la vivienda podría destinarse a usos comerciales compatibles con su preservación. Desde el municipio destacan la importancia de proteger este patrimonio y promover normativas que resguarden la identidad arquitectónica de la región.






