
El festival de Cosquín vivió una de esas noches extensas y memorables, con una grilla cargada de emociones, homenajes y fiesta popular. El ahora trío salteño Los Nocheros fue el encargado de abrir la jornada con un repertorio diverso y repleto de clásicos, celebrando los veinte años del debut de Álvaro Teruel en Cosquín, cuando en 2006 ocupó el lugar que dejaba Jorge Rojas. El inicio tuvo fuerte contenido social con Juan de la calle y continuó con Mi chica de pueblo, uno de sus lanzamientos recientes. No faltaron las infaltables Canto nochero, Soy de Salta, Ni principio ni final y Entre el cielo y la tierra, varias acompañadas por el Ballet Sumampa. El cierre, con El humahuaqueño, La simple yLa yapa, dejó a la plaza en clima de fiesta total.
Emociones y ovaciones
Las Voces de Orán recibieron una de las mayores ovaciones de la noche, atravesada por el recuerdo de Federico Córdoba. Salteñita de los valles y Zambita del orejero fueron celebradas con fervor. También tuvo gran respuesta Francisco Santarén, ganador como Solista vocal Pre Cosquín 2026, que superó la prueba con
solvencia y carisma.

Yamila Cafrune aportó una propuesta sinfónica que sumó emotividad y mensaje, con un bis de Juana Azurduy que puso al público de pie. El homenaje a Musha Carabajal fue otro punto alto, con chacareras, invitados y lágrimas compartidas. La recta final mantuvo el pulso festivo con Bruno Arias, Destino San Javier y Los Tekis, que extendieron la celebración hasta el amanecer.











