
La destrucción de morteros milenarios en la zona del río Yuspe, en la ciudad de Cosquín, generó una fuerte indignación en la comunidad local y motivó un contundente pronunciamiento por parte de la Municipalidad. A través de un comunicado oficial, el municipio repudió los hechos y advirtió que no se trata de un episodio aislado de vandalismo, sino de una “acción planificada y deliberada que atenta directamente contra sitios de gran importancia ceremonial y ancestral para nuestra comunidad”.
Según se informó, tras un relevamiento realizado por el cuerpo de Guardaparques municipales, se constató la presencia de marcas de cincel sobre la piedra y una limpieza posterior del área para remover las esquirlas, lo que evidencia el uso de herramientas específicas y una clara intención de intervenir el espacio de manera organizada.
Los informes técnicos refuerzan la hipótesis de un accionar premeditado y sostenido en el tiempo.
Este grave episodio se suma a otros hechos ocurridos en el sector, como el retiro intencional de la cartelería informativa instalada junto a la Comunidad Ankoo y Ecosistemas Argentinos, y el bloqueo del sendero con ramas y piedras, acciones que también afectan el acceso y la preservación del lugar.
Denuncias penales
Ante la gravedad de la situación, la Municipalidad de Cosquín inició las gestiones correspondientes para avanzar con denuncias penales por la destrucción de bienes patrimoniales reconocidos por la Dirección de Patrimonio Cultural de la Provincia de Córdoba. En el comunicado, las autoridades remarcaron que la puesta en valor de estos sitios es un esfuerzo conjunto entre el Estado y la comunidad, e instaron a vecinos y vecinas a repudiar los hechos y a cuidar la riqueza histórica que distingue a Cosquín.









